Con el fin del verano llega el momento de despedirse de la playa, la montaña y el ocio. La pregunta es cómo hacer que la vuelta a la rutina no sea tan dura.
¿Qué es el síndrome postvacacional? Es lo que sentimos al volver a la rutina después de las vacaciones: cansancio, poco apetito, tristeza, desmotivación, dificultad para concentrarse. Puede durar unos días o varias semanas.
Es una respuesta natural del cuerpo y la mente al cambio de ritmo. Durante las vacaciones nos acostumbramos a algo más relajado, y cuando eso cambia de golpe, necesitamos tiempo para adaptarnos. No es una enfermedad, es una reacción normal y temporal, aunque puede afectar el rendimiento. Estas son diez estrategias para atravesarlo mejor.
Tómalo con calma
No te exijas desde el primer día. Si puedes, vuelve un día antes de empezar a trabajar y organiza las tareas más exigentes para cuando tengas más energía. Es normal sentirte un poco abrumado al principio.
Trae un pedacito de las vacaciones contigo
Mantén algo de esa etapa en tu rutina: la playlist que escuchaste, una caminata después del trabajo, ese postre que disfrutaste. Ayuda a que la transición sea menos brusca.
Practica la gratitud
Mira lo que viviste y lo que tienes por delante. Haber podido tomarte esas vacaciones también es resultado de tu esfuerzo del año.
Cuida tu descanso, comida y movimiento
Dormir bien, comer bien y moverte regularmente hacen la transición más llevadera y bajan el cansancio típico de esta etapa.
Renueva algo de tu entorno de trabajo
Un cambio pequeño (el escritorio, una planta, el orden de los muebles) le da una sensación de frescura a los primeros días.
Reconecta con tus colegas
Un café o una charla corta sobre cómo fueron las vacaciones de cada uno ayuda a que la vuelta se sienta menos fría.
Pon metas pequeñas para la primera semana
Objetivos alcanzables dan sensación de avance sin la presión de retomar todo de golpe.
Suma algo nuevo a tu rutina
Una caminata al mediodía, meditar unos minutos por la mañana. Algo simple que le dé aire al día.
Mira tu ciudad con ojos de turista
Explorar lugares que no conoces, aunque sean cercanos, ayuda a cortar la sensación de que todo volvió a ser gris.
Planifica tu próxima escapada
Tener algo por delante, aunque sea pequeño, ayuda a sostener el ánimo en las primeras semanas.